
Esta creencia del sufrimiento normalmente está ligada a las influencias recibidas por la educación, las influencias externas negativas, y los prejuicios, ¿porqué algo que a mí me hace sufrir, a otra persona no le afecta?
Curiosamente aceptamos que sufrir nos resulte fácil, y ser felices harto difícil, no digo que el sufrimiento sea evitable desde el mismo momento en que lo sentimos, el problema surge cuando permitimos que se apodere de nosotros y nos paralice
Luego existen los mercaderes del sufrimiento, son esas personas que emplean su estado anímico para chantajear dando la imagen de pena, y normalmente tienden a culpar de dicho sufrimiento a los demás, estos mercaderes suelen llevar un modelo de vivencias que mientras las personas que les rodea se ajustan a ese modelo todo va bien, pero cuando se dan cuenta que pierden el control de esas personas y sus pensamientos, entonces tiran del chantaje y culpan a los demás de su sufrimiento y no son conscientes que no están viviendo una realidad, si no un estereotipo que tienen montado en su mente, y que para ellos es el real y verdadero, no se atreven a ver la realidad de los hechos, e intentan culpabilizar a los demás de su fracaso.
Piénsalo bien, nadie te hace sufrir, tu eres el único responsable de tu malestar.
No dejes que los demás decidan sobre tu derecho a ser feliz, a ser creativo, a realizar aquello que te gusta, a ser libre al fin.
José Mª Agudo.
COACH INTEGRAL